
El severo deterioro de la Vía de Integración Barrial, conocida como el Paso Lateral de Loja, ha colmado la paciencia de conductores y habitantes que se asientan a lo largo de esta vía.
Concebido originalmente como un corredor estratégico de 15,5 kilómetros y cuatro carriles para desviar el tráfico pesado y liviano fuera del centro de la urbe, la infraestructura hoy como una trampa vial; al asfalto agrietado se suma la inseguridad nocturna, agravada porque parte de sus 621 lámparas solares fotovoltaicas se encuentra fuera de servicio.
Intervención
Ante este panorama, Edwin Duque, subsecretario de la Zona 7 del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), tras una reunión con autoridades locales, admitió que los reclamos ciudadanos tienen «mucha razón».
El funcionario reconoció la gravedad del escenario al señalar que enfrentan «un problema bastante complejo y heredado, pero sin embargo estamos con toda la disposición para trabajar». En respuesta, anunció un plan de contingencia conjunto con la Alcaldía que arrancará este lunes, unificando maquinaria, materiales e insumos necesarios.
La raíz del problema es geológica, pero Duque enfatizó que las fallas del suelo no serán excusa para la inacción: «si bien conocemos que técnicamente requiere su tiempo para dar una solución definitiva, no significa que no podemos intervenir ni darle una transitabilidad adecuada a la ciudadanía». Por ello, los trabajos iniciales tomarán tres semanas, dando paso inmediato a un cronograma de seis a ocho meses de mantenimiento permanente en los puntos más críticos de la vía.
Esta estrategia de intervención se complementará con acciones en otros puntos de la localidad, pues el subsecretario informó que también intervendrán la vía Loja-Catamayo y darán paso a la reconstrucción del puente de Malacatos, obra estancada durante una década.
Al respecto, el funcionario socializó que el proceso de contratación está en marcha y confirmó el inicio de los trabajos físicos para la próxima semana.
Finalmente, esta misma articulación permitió destrabar planes habitacionales y logísticos que llevaban años congelados. La agenda incluyó proyectos como Carigán, El Plateado y Puerto Seco, los cuales avanzarán mediante la posible donación de un terreno municipal.
Tomado de Diario CRÓNICA/Loja